viernes, 9 de enero de 2009

preparación





Desde que te pones su chaqueta, bah digo mi chaqueta, debo mentalizar. Es necesario aceptar la incorporación de esta nueva personalidad en mi cuerpo. Entonces recuerdo que cuando niño me enseñaron a observar, pensar y sentir: Observo a una persona, pienso el por qué actuaría de tal forma y luego intento provocarme ese mismo sentimiento pero desde mi interioridad, desde mis recuerdos, mi memoria, mis intenciones.

Observo el nerviosismo de todos y pienso de pronto que yo no sé que es lo que me pasa. Es una sensasión rara y me da rabia, porque no logro entenderme, pues el nerviosismo es mínimo. Sin embargo sigo adelante porque la función va, sí o sí. Me miro al espejo con ese vestuario, me veo bien? eso no importa, lo que importa
es la representación del trabajo y el vestuario es parte de ello. El maquillaje, si bien ayuda, en este caso es un accesorio más.

Nos reunimos ad portas de comenzar, y miro a los ojos a todos. Son ellos aún... siempre nos han dicho que nos cuesta comenzar, partir la escena. Creo que debiesemos interiorizar y trabajar nuestra personificación desde mucho antes, pero el tiempo nos gana.
Sin embargo confío en cada uno de ellos y sé que luego del primer apagón, seremos los otros y es entonces cuando comienza el goce. Mierda mierda mierda!

2 comentarios:

Ella dijo...

Supongo que incluso con estas palabras no logramos (los ajenos al círculo de "actores") vislumbrar cuán efervesente es ese momento. No es que lo supoga en realidad, es así como lo creo

en mi otra vida, sentía algo así, sólo en mi otra vida.

Nisskapizca dijo...

que alegría descubrirte

^^